Arqueología.

El mensaje oculto en 55.000 huesos oraculares que la IA acaba de descifrar y evidencia un antiguo desastre

Los huesos oraculares de la dinastía Shang, escritos hace más de tres milenios en caparazones de tortuga y huesos de buey, han sido analizados con IA y modelos físicos, revelando que la intensificación de los tifones pudo provocar el colapso de toda una civilización en el interior de China.

Gracias a la IA los huesos oraculares de la dinastía Shang llevan más de tres mil años guardando sus secretos. Grabadas en caparazones de tortuga y huesos de hombro de buey por los cronistas de una de las civilizaciones más antiguas de China, estas inscripciones representan uno de los sistemas de escritura independiente más fascinantes de la historia de la humanidad. Ahora, gracias a una poderosa combinación de inteligencia artificial y modelos basados en la física, los científicos acaban de descifrar uno de sus mensajes más impactantes: la intensificación de la actividad de los tifones pudo haber provocado el colapso de todo un mundo antiguo.

Gracias a la IA los huesos oraculares de la dinastía Shang llevan más de tres mil años guardando sus secretos. Grabadas en caparazones de tortuga y huesos de hombro de buey por los cronistas de una de las civilizaciones más antiguas de China, estas inscripciones representan uno de los sistemas de escritura independiente más fascinantes de la historia de la humanidad. Ahora, gracias a una poderosa combinación de inteligencia artificial y modelos basados en la física, los científicos acaban de descifrar uno de sus mensajes más impactantes: la intensificación de la actividad de los tifones pudo haber provocado el colapso de todo un mundo antiguo.

l hallazgo ha sido publicado en la prestigiosa revista Science Advances y ha generado un enorme interés en la comunidad científica internacional. El estudio revela cómo los fenómenos climáticos extremos, en particular una serie de tifones devastadores que desencadenaron inundaciones en el interior del continente, influyeron de manera decisiva en los cambios culturales que condujeron al fin de la dinastía Shang hace aproximadamente 3.000 años.

Se trata de una investigación que combina disciplinas tan distintas como la arqueología, la paleoclimatología, la física y la inteligencia artificial para reconstruir con una precisión sin precedentes lo que ocurrió en la China de la Edad del Bronce. Un trabajo que demuestra que la tecnología más avanzada del siglo XXI puede arrojar luz sobre los misterios más profundos de la Antigüedad.

Los huesos oraculares revelan el impacto devastador de los tifones en la China antigua

El proceso de análisis fue monumental. Los investigadores con IA trabajaron con más de 55.000 inscripciones contenidas en los huesos oraculares, un corpus textual de extraordinaria riqueza que hasta ahora no había podido ser estudiado en su totalidad por métodos convencionales. La inteligencia artificial fue clave para clasificar y procesar ese volumen de información, identificando patrones y referencias climáticas que de otro modo habrían pasado desapercibidas.

Lo que encontraron al analizar con IA ese material fue revelador. La preocupación por las lluvias intensas en el centro de China aparecía de forma recurrente a lo largo de miles de inscripciones, lo que sugería que las precipitaciones extremas eran un fenómeno que inquietaba profundamente a los cronistas de la época. Una preocupación que, a la luz de los modelos climáticos construidos a partir de esos datos, resulta completamente justificada.

Utilizando la información de la IA extraída de las inscripciones, los investigadores modelaron el paleoclima de la región y concluyeron que un aumento significativo de los fenómenos meteorológicos extremos afectó a las llanuras centrales chinas entre aproximadamente el año 1850 y el 1350 antes de Cristo. Un período que coincide precisamente con el declive y colapso final de la dinastía Shang.