“Hubo un hombre nacido en Bahía Blanca que trascendió todas las fronteras geográficas y temporales con su forma de hacer tango. Un hombre como cualquier otro que sin embargo fue merecedor de apodos envidiables como “Señor”, “Don” o “Maestro".
E. Giorlandini, G. A. Biondo y J. Valle
Contratapa del libro "Carlos Di Sarli, El Señor con Alma de Niño Biografía del maestro bahiense"