La IA general tiene el potencial de revolucionar muchas áreas de la vida humana. Por ejemplo, podría utilizarse para desarrollar nuevos tratamientos médicos, crear nuevos productos y servicios y automatizar tareas que actualmente realizan los humanos.
Sin embargo, también hay algunos riesgos potenciales asociados con la IA general. Por ejemplo, podría utilizarse para crear armas autónomas o para manipular a las personas. Es importante que se desarrollen salvaguardas para evitar que la IA general se utilice para fines dañinos.