


Violencia digital hacia las mujeres: el INE sugiere soluciones sobre retos inmediatos.
El crecimiento de la inteligencia artificial y su aplicación en plataformas sociales ha aumentado notablemente la desinformación y la violencia política basada en género. Con el incremento del uso de la inteligencia artificial (IA) en el ámbito digital, han crecido los peligros de violencia política de género hacia las mujeres. Por ello, se requieren en la actualidad normativas claras, fortalecimiento de las capacidades institucionales y una gobernanza tecnológica que sea ética e inclusiva.

En el foro titulado “La Inteligencia Artificial, lecciones aprendidas con perspectiva de género”, que fue coordinado por el Instituto Nacional Electoral (INE) y el Observatorio de Participación Política de las Mujeres en México, se destacó la importancia de prevenir, observar y castigar las acciones de violencia digital sin afectar la libertad de expresión. También se mencionó la necesidad de promover acciones que refuercen la democracia.
Dentro de las acciones que se llevan a cabo para recordar el Día Internacional de las Mujeres, Elizabeth Tapia Quiñones, Vocal Ejecutiva de la Junta Local Ejecutiva del INE en Nayarit, actuó como moderadora y dirigió los cuatro temas principales para el debate:
Efecto de la inteligencia artificial en la agresión digital hacia las mujeres
Testimonio desde las Comisiones Locales Ejecutivas
Enfoque de género en el estudio tecnológico
Empleo ético de la inteligencia artificial
Sinia Álvarez Ramos, Directora Ejecutiva de la Junta Local Ejecutiva del Instituto en Baja California Sur, señaló que el crecimiento de la inteligencia artificial y su aplicación en plataformas sociales ha aumentado considerablemente la desinformación y la violencia política de género. Esto es especialmente cierto en lo que respecta a la difusión de contenido manipulado, lo que impacta negativamente en la participación de las mujeres en la esfera pública. Por esta razón, se consideró crucial mejorar los marcos regulatorios electorales y reforzar las capacidades del instituto para supervisar, rastrear y penalizar el uso indebido de estas tecnologías, además de hacer más clara la comunicación política.
